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El ladrillo vuelve a brillar

Categorie: 2017 / Apariciones en prensa

Después de un 2016 de recuperación, el mercado residencial espera que en 2017 se consolide la vuelta de la vivienda a niveles sanos. El precio de los pisos subirá en torno a un 5%, las ventas repuntarán alrededor del 10% y la inversión seguirá al alza.

El mercado residencial recuperó en 2016 una suculenta porción del brillo perdido en los años de la gran crisis, y 2017 está llamado a ser el año de la consolidación de esa mejoría. Los motivos de este optimismo realista son fundamentalmente macroeconómicos. El aumento del empleo, el crecimiento del PIB, la mejora de la confianza de los consumidores -un indicador vital en el mercado inmobiliario- y la paulatina apertura del grifo hipotecario se complementan de forma virtuosa para el ladrillo, que no sólo recupera su interés para la demanda de reposición, sino que se ha convertido en el mayor foco de rentabilidad para los inversores.

Los expertos consultados coinciden mayoritariamente en que el precio de los pisos subirá de forma moderada, en el entorno del 5%; las ventas repuntarán algo más, en el entorno del 10%; y el crédito hipotecario fluirá bastante mejor que el año pasado… siempre que no haya una subida de los tipos de interés. Por ejemplo, Aguirre Newman estima un crecimiento en torno al 6% de la vivienda nueva y usada.

Pero el mayor hito de la industria inmobiliaria es la recuperación de la confianza del mercado, y en particular la del comprador. Por eso, la inversión en viviendas en busca de rentabilidad se ha disparado en los últimos trimestres. Tanto es así que los inversores compran ya uno de cada tres pisos que se venden en las grandes ciudades, según los datos de Tecnocasa. Barcelona lidera el ímpetu inversor, ya que el 40% de las viviendas que se venden se destina a la rentabilidad. Le sigue Valencia, donde el porcentaje de pisos que se venden para ponerlos en el mercado del alquiler en busca de una ganancia asciende al 37%. Madrid es la otra gran urbe en la que los inversionistas particulares -fundamentalmente, aunque no sólo- se comen un tercio de la tarta inmobiliaria, en concreto el 32%.

Expansion Suplemento.- El ladrillo vuelve a brillar – 8/2/2017